LOS LOCOS DEL LAGO

Cuenta la leyenda que un grupo de doscientos profesionales hartos de vivir en la ciudad (por motivos que sólo ellos saben, aunque hay uno que se filtró: la aversión al dinero) huyeron al Sur y se instalaron junto a una playa con lago de agua potable. Ahora bien, cabe señalar que su primera medida fue dividir las tareas; no contaban con comida ni herramientas. Solo la ropa del día para taparse las partes impúdicas (al principio arrastraron consigo la moral social). Un grupo se dedicó a juntar frutas y cazar perdices; el otro a construir con lianas y maderas las chozas para afrontar la noche.Leer más »