LA CARTA DE ALICIA

No escribo, broto. Ese último beso aún lo siento en la piel. Es raro porque me corté con la cuchilla mientras preparaba la cena y sin embargo seguí recordando el beso que tanto esperé. ¿Por qué habrá sido tan tonto? Llegué a pensar en tropezarme para que tuviera que agarrarme. Martina, pobre Martina, tantas vecesSigue leyendo “LA CARTA DE ALICIA”

LA PELOTA DE ROLAND

Tendría que haber empezado a las seis, pero la lluvia y la neblina no lo permitieron. Prendí un pucho y levanté el cuello del impermeable buscando el humo de alguna hamburguesería. Los altoparlantes empecinados en mantener silencio. Quisiera decir que éramos al menos un puñado, pero mi alma gélida estaba sola. Diga que uno tieneSigue leyendo “LA PELOTA DE ROLAND”

ÚLTIMOS SUSPIROS DE UNA NOCHE AGITADA

Paredes empapeladas, cargadas de cuadros, una escalera alfombrada con bordes de metal dorado; la araña en el techo y la empleada doméstica juntando chicitos de la mesa ratona. Ramiro, en un zapping frenético frente a la tele, masca chicle con desgano. A media cuadra Ezequiel, en una casa de similar estilo, se seca el peloSigue leyendo “ÚLTIMOS SUSPIROS DE UNA NOCHE AGITADA”

CUESTIÓN DE TIEMPO

  Bajar las escaleras, atravesar la boca del subte, entrar al vagón repleto de hombros y panzas de las siete pm. Año 2122, para ser precisos, mayo, pleno otoño con aires invernales. Los trajes astronómicos, el láser detector de sospechosos, el ultrasonido que da calor a los rostros, las manos; la pipa alimenticia, los zapatosSigue leyendo “CUESTIÓN DE TIEMPO”

EL HOMBRE QUE NO PODÍA DORMIR CON LAS MUJERES

  Levantó la galera de la mesa y apareció un conejo de ojos rojos. Estaba en su casa con Andrea. La había conocido en un viaje en micro de Mar del Plata a Buenos Aires. Ella sacó el mate y se le acercó. Él no lo podía creer, se sintió un Dios, aunque era feoSigue leyendo “EL HOMBRE QUE NO PODÍA DORMIR CON LAS MUJERES”

FIESTA DE DISFRACES

  Nunca me gustaron las fiestas de disfraces. No sé bien porqué, pero si me apuraran un poco diría que detrás de una máscara se pierde la identidad. Un amigo me contó que llegó a pasear en moto con una travesti enmascarada –que había conocido en una fiesta de disfraces– y que recién descubrió suSigue leyendo “FIESTA DE DISFRACES”