CUIDADO CON LOS ADVERBIOS

Si queremos contar historias, por más buena que nos parezca, tenemos que saber redactar. Es decir, armar frases ordenadas que no entorpezcan la lectura. No alcanza con evitar que se aburra, hay que facilitarle la lectura a quien tome nuestro relato. Dicen que lector que se va, no vuelve. Y es cierto. Por eso debemos releer nuestro texto seis o siete veces antes de darlo por terminado. Siempre vamos a encontrar algo para mejorar. El problema de comunicar con la escritura, es que una misma cosa se puede decir de varias maneras, con lo cual, el oficio nos obliga a buscar la mejor forma de hacerlo, antes de dar a conocer el texto.

En literatura, menos es más. Por lo tanto, son preferibles las frases cortas a las largas. Por ejemplo, “rápidamente”. Es preferible poner “muy rápido”. O mejor aún, solo “rápido”.

Hay autores que escriben casi sin usar signos de puntuación, pero son consagrados de la talla de Saramago o Cortázar. En Rayuela hay páginas enteras sin una coma, pero es un estilo de alguien en la cima de su carrera.

Por eso, si recién estás empezando, te recomiendo cumplir con las reglas. Para romperlas, primero hay que demostrar que uno las conoce al dedillo.  


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s